Un nuevo gen se asocia con el síndrome de Usher

Un equipo de científicos del Hospital-Fundación para la investigación La Fe, en Valencia, y del Hospital de Colonia (Alemania) ha hallado un nuevo gen implicado en el síndrome de Usher, según publica Human Genetics.

Investigadores de la Unidad de Genética del Hospital La Fe, en Valencia, han participado en un estudio juntó con tres equipos de hospita­les y centros de investiga­ción alemanes en el que han descubierto un nuevo gen (whirlin) implicado en el síndrome de Usher, descri­biendo así un nuevo subtipo de la enfermedad (USH2D). El hallazgo, que se publica en el último número de Hu­man Genetics, aporta nuevos datos sobre una enfermedad que afecta a más de 1.600 personas en España. Esta patología hereditaria se aso­cia con sordera, retinosis pigmentaria y, en algunos casos, disfunción vestibular.

El síndrome presenta tres formas: USH1, USH2 y USH3; las alteraciones más graves se producen en el pri­mer tipo, desde los primeros años de vida. Según José María Millán, investigador de la Unidad de Genética de La Fe, y autor del estudio, "se calcula que en España el 35 por ciento de los afectados por Usher sufren esta variante de la enfermedad”.

El USH2 es el más predo­minante en nuestro país -65 por ciento de los pacientes- y se caracteriza por “una pérdida de audición más leve, aparición más tardía de la retinosis pigmentaria y ausencia de alteraciones del equilibrio”: La tercera categoría se da sobre todo entre pacientes suecos y finlande­ses y suele empezar con un carácter leve, pero se agrava mucho con el tiempo.

Hasta el momento se ha­bían descrito ocho genes implicados en el síndrome y este trabajo ha descubierto uno más, el gen whirlin (DFNB31), que se había re­lacionado con cazos de sor­dera aislada.

Los investigadores han analizado la presencia de mutaciones de este gen en unos 96 pacientes, 24 de los cuales son españoles, y han detectado dos (p.Q103X y c.837+1G>A) únicamente en una familia alemana. “Estas alteraciones se han dado en una familia formada por cinco pacientes, todos afec­tados de sordera y cuyas características de la enfermedad coincidían con las del USH-2, si bien no tenían mutaciones en los ocho ge­nes descritos hasta el mo­mento”. Así, se ha caracteri­zado un nuevo subtipo del síndrome (USH2D) dentro de la segunda forma de la enfermedad. “Las manifesta­ciones clínicas en estos pa­cientes son las mismas que en el resto de afectados por USH2, si bien al hallarse es­tas mutaciones en un gen nuevo se hace necesario describirla como otra va­riante de la enfermedad”.

"La importancia del estu­dio radica en el mayor conocimiento de las bases genéticas de la enfermedad, que puede permitir en un futuro diseñar fármacos que ac­túen contra esta disfunción del gen”. Las actuales tera­pias para el tratamiento del síndrome dependen del órgano afectado y tienen ma­yor eficacia en niños que en adultos.
Para la audición, el im­plante coclear está dando buenos resultados en niños menores de 3 años, mientras que para la retinosis pig­mentarla el tratamiento con vitamina A puede retardar la progresión de la enfermedad en algunos casos. "Es un paso más en el conocimien­to de la enfermedad que to­davía no cuenta con una te­rapia claramente eficaz”.
José María Millón ha acla­rado que "la terapia génica, la terapia con células madre, la tecnología de células en­capsuladas o la suma de estas tres fórmulas podrían suponer en un futuro el tratamiento contra la enfermedad y para ello es necesario realizar este tipo de estu­dios”.

(Human Genetics; DOI:10.1007/s00439-006-0304-0)